¿Qué densidad de colchón elegir?

A la inversa de lo que muchos piensan, el soporte de un colchón no se juzga por su firmeza, sino por su densidad, verdadero indicador de calidad y durabilidad. Por lo tanto, si buscas un buen colchón, es esencial que te fijes en la densidad de las espumas que lo componen. Ahora, ¿qué es la densidad en colchones y cómo elegir la adecuada?

densidad de colchón

En este artículo, descubre lo que significa densidad de un colchón, el impacto en su rendimiento, la diferencia con la firmeza y cómo calcularla. También te brindamos consejos para elegir la densidad adecuada según tus necesidades y ayudarte a comprar el mejor colchón para tu descanso.

  1. ¿Qué es la densidad de un colchón?
  2. ¿Cómo calcular la densidad de un colchón?
  3. Impacto en el rendimiento del colchón
  4. ¿Cuál es la densidad ideal para un colchón?
  5. Densidad y firmeza
  6. FAQ sobre la densidad de colchones

¿Qué es la densidad de un colchón?

La densidad es una unidad de medida que representa el peso de un material en una superficie determinada y es expresada en kilogramos por metro cúbico (kg/m³). Aplicada a los colchones tiene que ver con la durabilidad ya que permite evaluar la vida útil de las espumas a lo largo del tiempo. La densidad de un colchón sólo se puede referir a las espumas y al látex, los muelles no se ven afectados por esta cifra.

Además de impactar su duración, la densidad de la espuma también influye en la comodidad del colchón. Una espuma de alta densidad será más firme y brindará un mejor apoyo. Por otro lado, la espuma de baja densidad es más blanda y soporta menos presión.

En lo que se refiere a la viscoelástica, cuanto mayor sea su densidad, más tiempo tardará en recuperar su forma original tras el contacto con el cuerpo. Esta característica es la responsable del efecto envolvente valorado por muchos durmientes.

Hoy en día, muchos colchones se componen de varias capas de espuma de diferentes densidades. Un colchón puede estar compuesto por entre 2 y 5 capas entre las que el látex, la espuma de poliuretano y la espuma Memory Foam por ejemplo.

 

¿Cómo calcular la densidad de un colchón?

La densidad de un colchón es la unidad de medida de su masa expresada en kilogramos por metro cúbico. Pero, ¿cómo calcularla? Tomemos el ejemplo de una espuma que pesa 50 kg y mide 2 metros cúbicos. Si dividimos el peso total por el número de metros cúbicos, obtenemos una densidad de 25 kilogramos por metro cúbico (25kg/m³).

En colchones, la densidad suele indicarse para cada capa por separado, pero también puede ser la media de todas las capas de espuma. Por regla general, la densidad varía entre 25kg/m³ y 80kg/m³. La siguiente tabla muestra las principales densidades utilizadas en el mercado.

MaterialDensidad bajaDensidad mediaAlta densidad
Viscoelástica< 50kg/m³50 à 80kg/m³> 80kg/m³
Poliuretano< 25kg/m³25 à 30kg/m³> 30kg/m³
Látex< 70kg/m³70 à 85kg/m³> 85kg/m³

Como lo puedes notar las espumas son todas diferentes: las espumas de poliuretano de alta densidad, de viscoelástica y de látex tienen cada una sus propiedades internas por lo que se diferencian también en su densidad. Antes de comprar tu nuevo colchón, recuerda fijarse en el tipo de espuma utilizada y no sólo en la densidad.

 

Impacto de la densidad en el rendimiento del colchón

La densidad influye en el dinamismo, la durabilidad, la independencia de lechos y el precio de un colchón. Cuanto mayor sea la densidad de un colchón, mejor será su soporte a lo largo del tiempo. Por otro lado, una espuma menos densa será más transpirable, lo que tiene su importancia si sueles sentir calor por la noche o sudar. Esto es lo que hay que saber.

 

Durabilidad

Como ya se ha comentado, la densidad tiene que ver con las espumas, no con los resortes, y las espumas más densas son más duraderas que las de menor densidad. En efecto, siendo menos propensas a hundirse y deformarse con el tiempo, son más resistentes al uso diario y al desgaste.

 

Efecto envolvente

La espuma de alta densidad envuelve mejor los contornos del cuerpo que la espuma de densidad media o baja. De hecho, sigue tus curvas de manera más eficiente proporcionando un mejor alivio de los puntos de presión en las zonas de los hombros y de la espalda. El látex, en cambio, ofrece una buena adaptación al cuerpo sea cual sea de su densidad, aunque menos que la espuma.

 

Transpiración

Las espumas de baja densidad son más transpirables y retienen menos el calor que las de mayor densidad. Si sueles sudar por la noche o sufrir del calor, es un elemento a no olvidar.

 

Relaciones íntimas

Por regla general, cuanto menos densa es la espuma, más dinámica es. Es por lo que las parejas dicen preferir las espumas de baja o media densidad para las relaciones íntimas. El látex, en cambio, ofrece siempre un soporte dinámico, independientemente de su densidad.

 

Peso del colchón

La espuma de baja densidad pesa menos que la espuma de alta densidad. Un colchón con espuma de baja densidad pesará entre 15 y 20 kg, mientras que el peso de un colchón con espuma de alta densidad puede superar los 30 kg. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el látex es de por sí más pesado que otros tipos de espuma. Un colchón de látex pesará entre 30 y 65 kg, según el tamaño.

 

Precio

El último criterio importante es que la espuma de alta densidad es más cara de producir que la de baja densidad, lo que impacta el precio final del colchón. Sin embargo, cuanto más densa sea la espuma, más duradera será, lo que significa que el precio de compra puede ser amortizado con el tiempo.

 

¿Cuál es la densidad ideal para un colchón?

Además de los criterios mencionados anteriormente, ten en cuenta tu peso y tu posición favorita para dormir a la hora de elegir la densidad adecuada de tu colchón.

 

Densidad y complexión física

Las personas de cuerpo más pequeño preferirán colchones con espumas de baja densidad. En cambio, las personas más altas y pesadas preferirán espumas más densas que proporcionarán un mejor soporte durante la noche.

 

Densidad y postura de sueño

La posición de sueño también es un factor importante a recordar cuándo decides que densidad elegir. Si duermes de lado, necesitarás una espuma menos densa que envuelva los hombros y las caderas para favorecer una mejor alineación de la columna vertebral y aliviar los puntos de presión. Boca arriba y boca abajo, es mejor elegir una espuma más densa. Un colchón demasiado blando puede hundirse en exceso, lo que compromete la alineación de la columna y puede crear tensiones físicas.

 

Tabla de densidad de colchones

Descubre en la siguiente tabla la densidad de colchón ideal según tu posición de descanso y tu peso.

PosturaDensidad ideal < 60 kgDensidad ideal entre 60 y 90 kgDensidad ideal > 90 kg
De ladoPoca o mediaMediaMedia o alta
Boca arribaPoca o mediaMedia o altaAlta
Boca abajoMediaMedia o altaAlta

En resumen, la densidad de la espuma varía según tus hábitos de sueño y el uso del colchón. Por ejemplo, una espuma con una densidad de entre 20 y 25kg/m³ es suficiente para un uso ocasional, pero para un uso diario la densidad debe ser superior a 35kg/m³. Un modelo con una densidad de 25 a 35kg/m³ es suficiente para una habitación de invitados o de niños.

 

Densidad y firmeza

El nivel de densidad desempeña un papel importante en la firmeza del colchón. Por regla general, cuanto mayor sea la densidad de las espumas, más firme será el colchón. Sin embargo, firmeza, dureza y densidad no son exactamente lo mismo.

Primero, es la composición global del colchón la que determinará su firmeza. Cada tecnología utilizada en su fabricación, ya sean muelles ensacados, espuma de poliuretano, viscoelástica, o látex, tendrá un impacto en la sensación de firmeza del colchón.

Por ejemplo, un colchón con una capa de espuma de 30kg/m³ puede seguir siendo firme. Del mismo modo, un colchón con un núcleo de alta densidad puede ser blando. En resumen, la densidad se refiere a cada componente de un colchón, mientras que la firmeza evalúa el colchón en su conjunto.

 

FAQ sobre la densidad de colchones

Para terminar este artículo, abajo están las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la densidad de los colchones.

A pesar de lo que se suele pensar, el soporte no se juzga por la firmeza sino por la densidad, que es sinónimo de calidad. En el caso de un colchón de espuma de poliuretano, debe buscarse una densidad de entre 35 y 45kg/m³ para personas que pesen entre 60 y 90 kg. Para un colchón de espuma viscoelástica, el rango adecuado es entre 50kg/m³ y 80kg/m³. Por último, en el caso del látex, debe optar por una densidad superior a 75kg/m³.

También conviene tener en cuenta el grosor del colchón para determinar su durabilidad. Para la misma densidad, un núcleo de 15 cm de grosor durará más que uno de 12 cm.

En el caso de un colchón viscoelástico, nos interesa la densidad de las espumas propiamente viscoelásticas que lo componen. Por regla general, cuanto más densa sea la espuma, más durará. Ten en cuenta, sin embargo, que una espuma de alta densidad es menos transpirable y retiene más el calor. Si no sueles sudar por la noche, el rango adecuado es entre 50kg/m³ y 80kg/m³.

Un colchón de látex suele ser más denso que un colchón de espuma o un colchón visco. En un colchón de látex natural, la densidad para una acogida suave y agradable es de unos 75kg/m³, pero una buena firmeza puede llegar hasta los 85 kg/m³. Para un colchón de látex sintético, elije un modelo de entre 65 y 85kg/m³ para un soporte óptimo.

El colchón es una superposición compleja de capas que pueden resultar de varias tecnologías (espumas, resortes, etc) desarrolladas con el objetivo de satisfacer al usuario y brindarle el mejor sueño posible. Por lo general, tiene una duración media de uso de 8 a 10 años, periodo tras el que se recomienda cambiar de cama.

¿Qué tipo de colchón dura más? Existen varios tipos de colchones: de muelles, de espuma, de látex, híbridos y cada uno tiene sus pros y sus contras. No existe un modelo único ideal para todos los durmientes, y si nos preguntamos qué es mejor entre un colchón de muelles o uno de espuma de alta densidad, la respuesta adecuada tampoco es la misma para todos. Hoy en día, sea cual sea su tipo, suelen contar con una o mas capas de espuma. Las espumas de alta densidad son las más duraderas y soportan más peso. Ahora, si las espuma se comparan por su densidad, los muelles se comparan por su número. Cuantos más muelles tenga un colchón, más duradero será con el paso del tiempo.

Siguiendo Mila Chacón Alves:

Mila es la responsable de la versión española de Sleeps. Apasionada por el bienestar y el bien dormir, es también la principal editora a cargo del contenido.